«La independencia del Paraguay, proclamada el 14 de mayo de 1811, simboliza el coraje y la resistencia de un pueblo que se alzó contra la opresión colonial para forjar su propio camino hacia la libertad y la autodeterminación.
Este evento histórico no solo liberó al país de la dominación española, sino que también estableció los cimientos de una identidad nacional arraigada en la lucha por la independencia y la soberanía. A lo largo de los siglos, la independencia paraguaya ha sido celebrada como un símbolo de la determinación de un pueblo por alcanzar su libertad y defender su territorio contra cualquier forma de dominación extranjera.
La independencia del Paraguay fue el proceso histórico por el cual la actual República del Paraguay se independizó de su metrópoli, España y de las Provincias Unidas del Río de la Plata –y de su sucesora, la Confederación Argentina– que pretendían ejercer soberanía sobre todos los dominios del extinto virreinato del Río de la Plata, incluida la intendencia del Paraguay. Ni las Provincias Unidas del Río de la Plata ni la Confederación Argentina ejercieron jamás el gobierno sobre el Paraguay, pero mantuvieron permanentes reclamaciones sobre ese territorio hasta la década de 1840, lo que explica las repetidas gestiones de facto y de iure declarando no ser parte de esos Estados.
No existe consenso entre los historiadores acerca de las fechas que definen los límites de dicho proceso independentista. No obstante, se admite generalmente que a partir de la revolución de mayo de 1811 y en adelante, el Paraguay se administró a sí mismo sin subordinación a gobiernos exteriores.
Fonte: Amambay AM

