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quinta-feira, 11 de junho, 2026

Salud mental masculina: la escucha activa genera niños y adolescentes varones más emocionales

Melissa Sánchez, profesional psicóloga, asegura que “en consultorio es común observar en niños y adolescentes varones, dificultades para nombrar emociones complejas”. Por esto y mucho más, junio es el mes de la Concientización sobre la Salud Mental Masculina.

Junio es el mes de la Concientización sobre la Salud Mental Masculina, pues tiene como propósito fundamental romper el estigma social que obliga a los hombres a ocultar sus emociones, fomentar espacios seguros para expresar lo que sienten y recordarles que buscar ayuda profesional es una señal de fortaleza, y no de debilidad.

Melissa Sánchez, psicóloga con énfasis en adolescencia, justamente explica lo que es la historia de la salud mental masculina. “La salud mental en los varones ha sido históricamente influenciada por mandatos culturales que asocian la masculinidad con la fortaleza, el autocontrol y la evitación de la expresión emocional”, empezó explicando.

“Estos modelos se internalizan desde chicos y van configurando formas particulares de vincularse con lo que se siente, lo que se piensa y lo que se expresa”, agregó.

Salud mental masculina: la escucha activa genera niños y adolescentes varones más emocionales

Así, cuenta que en los niños y adolescentes: “esto puede observarse en la dificultad para reconocer y expresar las emociones, así como en la manera de gestionar el malestar a través de la conducta, en muchos casos, aquello que no logra expresarse emocionalmente aparece a través de la irritabilidad, la impulsividad, conductas desafiantes, aislamiento, somatizaciones o dificultades en las relaciones sociales.

Por su parte, en cuanto a la adolescencia: “que es una etapa caracterizada por importantes cambios físicos, emocionales y sociales, estas dificultades pueden intensificarse si no existen espacios de acompañamiento que permitan tomar contacto con su mundo interno y desarrollarlo a su propio ritmo. La ausencia de estos espacios puede derivar en problemas de autoestima, ansiedad, estados depresivos no reconocidos, conductas de riesgo o dificultades en los vínculos y el relacionamiento con los demás”.

“La salud mental en los varones ha sido históricamente influenciada por mandatos culturales que asocian la masculinidad con la fortaleza, el autocontrol y la evitación de la expresión emocional”

Niños y adolescentes con dificultad para expresarse
Es por ello que, la profesional asegura que su práctica profesional clínica, es frecuente encontrar niños y adolescentes que aún no cuentan con los recursos necesarios para identificar y expresar aquello que les ocurre internamente.

“Es común en consultorio, observar dificultades para nombrar emociones complejas, una baja tolerancia a la frustración y expresiones emocionales que aparecen principalmente a través de conductas. También, muchos niños y adolescentes pueden experimentar una tensión entre lo que realmente sienten y aquello que perciben que se espera de ellos, buscando constantemente aprobación o pertenencia, lo que termina condicionando su forma de expresarse”.

La familia, principal soporte
Según cuenta la psicóloga, es importante resaltar la influencia de los mensajes que reciben nuestros niños y adolescentes varones, pues aún existen modelos familiares donde las emociones no se verbalizan o son minimizadas, situaciones que luego se trasladan a otros contextos de la vida cotidiana.

“El trabajo con la familia resulta fundamental, ya que muchas veces el entorno también necesita revisar sus formas de comunicación emocional y aprendizaje afectivo, por eso, es recomendable promover una escucha activa, evitando interrumpir o minimizar aquello que el niño o adolescente expresa. Es importante dar lugar a todas las emociones, sin clasificarlas como buenas o malas, observar posibles cambios de conducta como formas de comunicación emocional y generar espacios cotidianos de encuentro”.

“Es importante dar lugar a todas las emociones, sin clasificarlas como buenas o malas, observar posibles cambios de conducta como formas de comunicación emocional y generar espacios cotidianos de encuentro”

“Cuando trabajamos con niños y adolescentes, otro pilar fundamental es la institución educativa, en estos espacios es necesario promover entornos donde los alumnos puedan expresar cómo se sienten, evitando reforzar estereotipos relacionados con la expresión emocional y favoreciendo la resolución de conflictos desde el diálogo, la comprensión y el respeto mutuo”.

Para finalizar, destacó que “la salud mental en niños y adolescentes varones requiere ser comprendida más allá de la conducta observable, reconociendo el mundo emocional que la sostiene, y es importante resaltar que cuando encuentran adultos que escuchan sin juzgar, validan sin minimizar y acompañan con límites claros y consistentes, se favorece el desarrollo de recursos emocionales más saludables para enfrentar la vida”.