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domingo, 26 de julho, 2026

La fe es la mayor riqueza del pueblo paraguayo, afirma sacerdote ante fieles en Caacupé

El sacerdote Agustín Martens afirmó este domingo que la fe constituye “una perla fina de gran valor” para el pueblo paraguayo y exhortó a los fieles a recuperarla, fortalecerla y transmitirla a las nuevas generaciones, durante la misa dominical celebrada en la Basílica Santuario Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé.

En su homilía, el presbítero Agustín Martens, quien acompañó a un grupo de paraguayos residentes en Buenos Aires que peregrinó hasta el santuario mariano, señaló que la distancia con la tierra natal permite valorar con mayor profundidad las raíces, la identidad y la fe.

 “A veces alguien que tuvo que dejar su país e ir a otro lado, recién cuando está lejos sabe reconocer y descubrir aquello que le era valioso”, expresó. En ese contexto, sostuvo que llegar a Caacupé representa “el primer paso” del reencuentro con el país y con la Virgen María.

Martens aseguró que la fe es uno de los mayores patrimonios espirituales del Paraguay. “La fe es una riqueza muy importante del Paraguay, la fe es una riqueza muy grande de nuestros pueblos”, manifestó. Agregó que, frente a las dificultades, “uno agarra la fe”, porque los bienes materiales resultan insuficientes cuando aparecen el dolor o la enfermedad.

El sacerdote comparó la fe con la “perla de gran valor” mencionada en el Evangelio y llamó a los fieles a preguntarse qué están dispuestos a dejar para devolverle el lugar central en sus vidas. “¿Qué estaría dispuesto a dejar o soltar para volver a darle lugar a esta perla fina de la fe en mi vida?”, reflexionó.

También, destacó el papel de los abuelos en la transmisión de la fe, coincidiendo con la celebración de San Joaquín y Santa Ana. “Muchas veces la fe la hemos recibido de ellos”, afirmó, e invitó a los presentes a preguntarse si hoy están siendo capaces de transmitir ese mismo legado a sus familias.

Mayor dificultad para evangelizar a nuevas generaciones

Martens reconoció que actualmente existen dificultades para evangelizar a las nuevas generaciones debido a las distracciones y al uso constante de la tecnología. “Hoy los chicos están mucho con el teléfono y no me escuchan”, comentó, aunque remarcó que esas circunstancias no deben convertirse en una excusa para dejar de anunciar el Evangelio.

Asimismo, advirtió que muchas personas solo recurren a Dios en momentos de crisis.

“Cuando alguien de nuestra familia está enfermo nos acordamos; cuando tenemos una situación dolorosa decimos: ‘Madrecita, ahora me estoy acordando de vos’”, señaló. Sin embargo, sostuvo que la fe debe vivirse de manera permanente y no únicamente en tiempos de dificultad.

Al concluir su mensaje exhortó a los fieles a renovar su compromiso cristiano.

“Que nos dé la fuerza, el coraje y la valentía para anunciarla, compartirla y transmitirla”, expresó al pedir que la fe vuelva a ocupar un lugar central en la vida de las familias paraguayas.

Fonte: Ultima Hora