Según el Ministerio de Salud, en Paraguay el cáncer de cuello uterino representa la segunda causa de mortalidad por cáncer ginecológico, llegando a cifras de 299 mujeres a nivel país y, de acuerdo al reporte del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN), en el año 2025 fallecieron 120 mujeres.
El pasado 26 de marzo se conmemoró del Día Mundial de Prevención del Cáncer de Cuello Uterino que, según el Ministerio de Salud, en Paraguay representa la segunda causa de mortalidad por cáncer ginecológico, llegando a cifras de 299 mujeres a nivel país y, de acuerdo al reporte del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN), en el año 2025 fallecieron 120 mujeres.
La doctora Marina Ortega, jefa del Programa Nacional de Prevención, Detección Precoz y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino y Mama (PNPCACUM), en entrevista con este medio se refirió primeramente al impacto que causa esta enfermedad en las mujeres.
“El impacto del cáncer de cuello uterino es múltiple, porque más allá de un impacto físico, el impacto también es emocional, en el autoestima, en el tener que afrontar esa situación que es sumamente complicada. Muchas (mujeres) inclusive tienen efectos de negación a la enfermedad, al tratamiento, y solo con acompañamiento familiar y profesional se puede salir adelante”, declaró.
“El impacto del cáncer de cuello uterino es múltiple, porque más allá de un impacto físico, el impacto también es emocional”
Igualmente, añadió que otro impacto grave es el social, porque muchas de las mujeres tienen que dejar de trabajar, pero al mismo tiempo tener que cubrir sus gastos (aunque los tratamientos sean gratuitos en el sistema público); dejar a la familia, ver cómo resolver la realización de cada estudio; y todo eso es sumamente complicado en la vida de la mujer.
“Por eso, la importancia de que entendamos que la detección precoz salva vidas y tenemos que seguir apuntando a ello”, refirió también la doctora, quien mencionó algunos puntos clave para la prevención.
“Los cuidados de prevención son la vacunación VPH (Virus del Papiloma Humano) a la edad correcta, y en ese sentido hoy en el país se vacunan a niños y niñas de 9 a 14 años. Por otro lado, lograr coberturas altas de vacunación antes del inicio de las relaciones sexuales es lo ideal en esta lucha, porque las vacunas son preventivas y no curativas”.

Estrategias Principales de Prevención
-Vacunación contra el VPH: Es la herramienta más efectiva para prevenir la infección por los tipos de VPH que causan la mayoría de los casos de cáncer cervical.
-Pruebas de Detección (Tamizaje): Permiten identificar lesiones precancerosas antes de que se conviertan en cáncer.
Papanicolaou (PAP): Se recomienda generalmente para mujeres a partir de los 25 años para buscar cambios en las células del cuello uterino.
-Test de VPH: Busca la presencia del virus en las células. En muchos sistemas de salud, se utiliza como prueba principal o en combinación con el PAP.
-Uso de Preservativos: El uso constante y correcto de condones reduce el riesgo de transmisión del VPH, aunque no lo elimina por completo, ya que el virus puede infectar áreas no cubiertas por el preservativo.
“No debemos tener miedo a realizarnos los estudios, acceder a los mismos y diagnosticando precozmente la enfermedad puede salvar vidas. Y si por ahí llegase a un estadío mayor, también estamos para acompañar en esta enfermedad y poder brindar lo mejor de nosotros como profesionales de salud. La vida no termina, el cáncer ya no es sinónimo de muerte con un diagnóstico oportuno”, terminó agregando la entrevistada.

