La pobreza total del 2020 creció un 3,4 %, es decir, arrastró a 264.000 personas que antes no se encontraban en esta franja. Para el economista Carlos Fernández Valdovinos es tiempo de dejar atrás el discurso de que Paraguay es el país con menor caída de la región e iniciar acciones.
El Instituto Nacional de Estadística de Paraguay (INE) dio a conocer los resultados de la encuesta elaborada en el cuarto trimestre del 2020 a 6.000 hogares de las áreas rurales y urbanas de Asunción, Central, San Pedro, Caaguazú, Caazapá, Itapúa, Alto Paraná, entre otros.
A 1.921.000 personas llegó la pobreza total del 2020, con un incremento del 3,4 % en relación al 2019, cuando se situaba en el 23,5 %, es decir, 264.000 personas ingresaron a este rango en el año de la cuarentena total.
No obstante, los programas sociales, pese a ser altamente cuestionados por las demoras en la ejecución y por lo ínfimo de los montos transferidos, permitieron aun así evitar que la pobreza haya tenido un crecimiento mayor.
Las estimaciones indican que sin asistencias como: Pytyvo, Ñangareko, Tekoporâ, Adultos Mayores, entre otros,, la pobreza hubiera trepado al 30,1 %, lo que hubiera implicado que los nuevos integrantes de esta franja lleguen a 497.000 personas.
Para el exviceministro de Economía y actual miembro del directorio del Banco Central del Paraguay, Humberto Colmán. Un buen año agrícola y las políticas públicas explican parte del resultado. Los programas Pytyvo y otros definitivamente fueron determinantes para evitar un deterioro en la distribución del ingreso.
Respecto a la pobreza extrema, en el 2020 afectó a 3,9 % de la población, equivalente a 279.000 paraguayos. Con esto se mantuvo prácticamente invariable en comparación al 2019 cuando el porcentaje fue de 4,0.
En esta casi imperceptible diferencia también habría tenido injerencia el factor social, sea mediante recursos económicos o alimenticios. Se cree que sin este apoyo, unos 184.000 paraguayos hubieran descendido a la pobreza extrema, lo que significa que hubiera llegado al 6,4 % de la población.
Para el extitular del Banco Central del Paraguay, Carlos Fernández Valdovinos, advirtió que estos niveles de aumento de pobreza no se ven desde el 2005 y que es hora de actuar.
“El gobierno debería dejar el discurso de haber sido la economía que menos cayó. La gente está mal y los números micro lo muestran. No es momento para la complacencia”, opinó Fernández Valdovinos.
Para la recolección de datos se incluyeron entrevistas presenciales y con el contenido extenso del cuestionario, que asegura comparabilidad de las cifras de pobreza monetaria con años anteriores.
La pobreza monetaria se calcula comparando los ingresos per cápita de los hogares (EPH) con las líneas de pobreza (construidas en base a una encuesta del 2011/2012 y precio actualizado por el IPC del Banco Central).
La pobreza extrema representa el costo de una Canasta Básica de Alimentos (CBA) que incluye un conjunto de alimentos y bebidas no alcohólicas cuyo contenido calórico satisfacen
los requerimientos calóricos mínimos (vida saludable).
Fonte: HOY

