Ante la circulación de billetes falsos de 100 mil guaraníes, el comisario Luis Pizzani, perito de la Unidad contra Delitos Económicos de la Policía Nacional, dio algunas recomendaciones prácticas para detectarlos y evitar caer en engaños.
El experto brindó algunas características para diferenciar el dinero falsificado del auténtico. “Si uno se toma su tiempo, de repente cuenta y acomoda los billetes y palpa, porque al tacto es poroso donde dice Banco Central del Paraguay. Se puede ver a trasluz el rostro del San Roque, en este caso, del cien mil especialmente”, refirió.
Así también, aconsejó mirar detenidamente la cinta de seguridad. “Nuestros billetes tienen muy buenas medidas de seguridad que son detectables, de fácil familiarización. Entonces, si te pasan doblado o mezclan con otros billetes, es cuestión de mirar un poco en forma minuciosa”, indicó.
El comisario manifestó que también es importante realizar transacciones interbancarias, que minimiza el movimiento en efectivo. “Eso ayudó mucho también a esta lucha contra la falsificación. Fueron imitando algunas medidas de seguridad”, señaló.
Características de seguridad
El especialista explicó que activando la linterna del teléfono celular o mirando a trasluz se puede notar las características de seguridad. Especialmente del rostro en el caso del San Roque impreso en el billete de cien mil. “Esa bitonalidad está bien definida. Y eso, por ejemplo, lo imitan en forma burda”, alertó.
Mencionó que ahora se usan papeles de doble faz y se despegan con facilidad en el caso de los falsos. “Siempre buscan puntos vulnerables, y donde no se percata y cae en este tipo de hechos”, remarcó.
Desde la Policía Nacional se insiste en que cuando se recibe un billete, primero debe analizarlo viendo la calidad del papel y la impresión. Una de las observaciones es que debe tener marca de agua, hilo de seguridad y otros detalles que no lleva el dinero falso. La otra recomendación es tratar de retirar dinero solo de lugares seguros, verificar los billetes y ante cualquier sospecha, acercarse a los bancos para salir de dudas.
Fonte: La Nacion

