En diálogo con la 570 AM radio Amambay la agente fiscal abogada Dionisia Camila Rojas dio su versión sobre el bochornoso caso que envolvió a la Comisaría 1ª del barrio Mariscal Estigarribia
09/04/2019 11h54 – Amambay570
En diálogo con la 570 AM radio Amambay la agente fiscal abogada Dionisia Camila Rojas dio su versión sobre el bochornoso caso que envolvió a la Comisaría 1ª del barrio Mariscal Estigarribia, una de cuyas patrulleras cedida como depositario judicial resultó ser robada en Ponta Porá. Justificó lo ocurrido diciendo que recomendó la entrega del vehículo para trabajos de “prevención” propios de la policía, y que lo hizo con la anuencia el agente fiscal adjunto, a sabiendas de que se estaba entregando un rodado hurtado, pero que no se pudo confirmar eso enseguida “por exceso de trabajo” y porque nadie apareció para reclamar. El vehículo ahora deberá ser devuelto a su legítimo dueño.
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Firuleteando entre términos técnicos y legales para tratar de justificar la supuesta metida de pata, la agente fiscal Dionisia Camila Rojas dijo que “todo estaba en orden” y reconoció que solicitó al juzgado la entrega de una camioneta C10 de color blanco con detalles en negro que fue encontrada abandonada en la vía pública por los de la Comisaría 1ª, cuyo titular, ni lerdo ni perezoso, casi de inmediato mandó una nota para que la misma fuera entregada en carácter de “depositario policial” para tareas de “prevención de hechos punibles y salvaguardar la seguridad ciudadana”.
Así fue que, sabiendo la policía que la camioneta era robada en el Brasil, pero como nadie se acercó a reclamarla, enseguidita la ploteron con el escudo policial y la identificación como móvil de la Comisaría 1ª para ponerla a circular por las calles de su jurisdicción.
Según la representante del Ministerio Público como hay varios casos similares y no había mucho apuro en averiguar cuando, donde y a quien le robaron el rodado por el “excesivo trabajo” que tiene la Unidad Fiscal a su cargo, se le entregó el rodado a la policía.
Sin embargo a fines de la pasada semana, el propietario de la C10 robada, en base a detalles que solo ese rodado tiene, se sorprendió cuando vio que los encargados de apresar a los ladrones que andan sueltos y preservar la seguridad de la ciudadanía andaban orondamente patrullando la ciudad en su camioneta, que esa altura toda adornada con insignias de la institución policial había sido transformada en patrullera.
Como fin de la historia y de un procedimiento poco claro debido al “mucho trabajo” que tiene la Fiscalía, el jefe de la 1ª tuvo que llevar el vehículo ajeno a un taller para retirar todas las calcomanías, mandarlo a lavar, lustrarlo y dejarlo en las mismas condiciones en que se le entregó, como manda la ley, para ser devuelto a su legítimo dueño, algo que todavía no ocurrió, a pesar de haber vencido el plazo legal de 48 horas para hacerlo.
Sugestivamente, otra camioneta, una Mitsubishi doble cabina de color negro, usada como móvil 02 por el departamento de Investigaciones, se dice que no puede ingresar a territorio brasileño. El por qué no lo sabemos.
Fotos de Galería. El movil 2 de Investigaciones que supuestamente no puede entrar a territorio brasileño y el documento de la otra que ahora deberá ser devuelta.


