El Día Nacional del Psicólogo en Paraguay se celebra cada 22 de mayo, por tratarse de la fecha que recuerda la primera reunión de la primera promoción de egresados de psicología del país en el año 1966. En aquel entonces, un grupo de 13 profesionales se reunió y conformó la Sociedad Paraguaya de Psicología.
En la actualidad, Paraguay cuenta con cerca de 13.000 profesionales de la psicología. Sin embargo, la salud mental en el país enfrenta desafíos estructurales importantes, siendo el rango de edad de entre los 11 y los 18 años (niñez y adolescencia), el de mayor porcentaje en consulta y terapia.
“Me gustaría aprovechar esta fecha hablando sobre la población con la que trabajo día a día, los niños, niñas, adolescentes y sus familias”, declaró a este medio la psicóloga Melissa Sánchez, en relación a la fecha que se celebra y lo que le deja su experiencia.
“En la actualidad, vemos niños más ansiosos, adolescentes más exigidos, familias agotadas y adultos intentando acompañar, mientras también lidian con sus propias preocupaciones y tiempos”, agregó.

Explicó que en medio de las rutinas, las pantallas, las presiones escolares y las exigencias sociales, los adultos a veces olvidamos que los niños no siempre pueden expresar con palabras lo que sienten. “Muchas veces lo comunican a través de las conductas, y es ahí que pueden aparecer la irritabilidad, el aislamiento, los berrinches, las dificultades para dormir, la baja tolerancia a la frustración, los problemas escolares o los cambios emocionales”.
Acompañamiento y validación de los adultos
“Sin embargo, tendemos a escuchar frases como, ‘se porta mal’ o ‘tiene problemas de conducta’, cuando en realidad muchas veces todavía carecen de recursos para gestionar lo que sienten, y es justamente ahí donde los adultos cumplimos un rol fundamental acompañando y enseñando. Porque salud mental no significa no tener problemas, sino poder sentirse acompañado, escuchado, validado y contenido emocionalmente”.
Desde su rol profesional, la entrevistada considera que uno de los mayores regalos que podemos ofrecer a un niño, niña o adolescente, es la posibilidad de sentirse seguro emocionalmente.
“Ellos no necesitan padres perfectos; necesitan adultos disponibles, presentes y capaces de escuchar más allá de la conducta. Por ello, es importante revisar ciertas frases que muchas veces repetimos: ‘no es para tanto’, ‘no deberías sentirte así’ o ‘mira cómo tu hermano sí puede’, y sin darnos cuenta minimizamos, invalidamos o comparamos emociones que para ellos sí son importantes”.
“Hoy más que nunca, los niños y adolescentes necesitan adultos capaces de mirar más allá de las calificaciones, del rendimiento o del comportamiento ‘correcto’, necesitan sentirse vistos, comprendidos y aceptados”.
“Hoy más que nunca, los niños y adolescentes necesitan adultos capaces de mirar más allá de las calificaciones, del rendimiento o del comportamiento ‘correcto’, necesitan sentirse vistos, comprendidos y aceptados”
Melissa Sánchez, psicóloga
Algunas recomendaciones simples, pero muy valiosas para las familias son:
-Poder dedicar momentos reales de conexión, aunque sean breves y sin pantallas de por medio, incluso 10 o 15 minutos pueden ser muy significativos para validar emociones antes de corregir conductas.
-A veces, un “entiendo” o “comprendo cómo te sentís” genera mucha diferencia.
-Evitar comparaciones entre hermanos o compañeros, y enseñar que pedir ayuda no es debilidad, y que los adultos tampoco podemos con todo.
-El estar presentes y observar cambios emocionales o conductuales que se mantengan en el tiempo o aparezcan de forma recurrente y buscar acompañamiento profesional cuando sea necesario, sin miedo ni culpa.
La psicóloga continuó alegando que muchas veces, pequeños ajustes y orientaciones pueden generar grandes cambios; y que la terapia y la consulta, no son solamente para momentos de crisis. “Muchas veces también son un espacio preventivo, de escucha, crecimiento emocional y acompañamiento”.
“En este Día del Psicólogo/a, deseo reconocer la importancia de seguir construyendo espacios donde hablar de salud mental sea cada vez más natural, accesible y humano. Porque cuidar la salud emocional de nuestros niños, niñas y adolescentes, también es cuidar su futuro, sobre todo nuestro presente”, finalizó.
Fonte: Paraguay.com

