La enfermedad de Parkinson supera al Alzheimer entre las enfermedades neurodegenerativas más diagnosticadas en todo el mundo. La estrella argentina de rock, “Indio” Solari, luchó contra ella durante diez años y recientemente se supo de su fallecimiento. Aunque no se puede curar, los hábitos de vida saludables que pueden ralentizar su evolución.
La reciente noticia de la muerte de Carlos Alberto el “Indio” Solari, ícono del rock argentino y uno de los pilares del rock en español, pegó muy duro especialmente en su país, por tratarse de una de las figuras más queridas del mundo artístico local.
El artista, miembro fundador y cantante de “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota” y de “Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado”, falleció a los 77 años en su casa de Parque Leloir, Ituzaingó, tras una larga lucha contra la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurodegenerativo que avanza forma discreta y persistente.
Su lucha llevaba ya casi diez años, razón por la cual se había alejado de los escenarios. Durante años, el “Indio” evitó nombrar el problema de salud que lo aquejaba. “Tengo una enfermedad malvada que hay que tener en cuenta“, dijo en una entrevista con el periodista argentino a Mario Pergolini en 2015.
Un año después, en 2016, durante un en un show en Tandil, ante 150.000 personas, ventiló su verdad: “Míster Parkinson me está pisando los talones, pero acá estoy, hace rato que eso pasa, pero les aseguro que no me voy a bajar tan fácil de un escenario”, declaró ante un aplauso cerrado de su público.
Ahora, la desaparición del cantante vuelve a instalar al Parkinson como tema de conversación en todos los argentinos y más fanáticos del “Indio” en todo el mundo.

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico e incurable que afecta al sistema nervioso central. Se produce por la muerte progresiva de las neuronas encargadas de producir dopamina en el cerebro, un neurotransmisor esencial para controlar y coordinar el movimiento.
Síntomas observables
-Temblor: Suele comenzar en una mano o en los dedos en estado de reposo.
-Rigidez: Resistencia y tensión en los músculos que dificulta moverse con libertad.
-Bradicinesia: Lentitud en los movimientos físicos, lo que dificulta tareas cotidianas o hace los pasos más cortos al caminar.
-Inestabilidad postural: Problemas de equilibrio que aumentan el riesgo de caídas.
-Trastornos del sueño: Insomnio o pesadillas.
–Alteraciones cognitivas, pérdida del olfato y problemas gastrointestinales
–Cambios en el estado de ánimo, incluyendo depresión o ansiedad
En Paraguay, el Parkinson tiene una prevalencia estimada de 160 casos por cada 100.000 habitantes, y la incidencia es de aproximadamente 20 casos por 100.000 habitantes. En la actualidad, el sistema de salud ha logrado avances históricos, destacando los implantes de marcapasos cerebrales para la Estimulación Cerebral Profunda (ECP) y cirugías de ablación en hospitales de referencia.
A su vez, como regla general, La enfermedad de Parkinson comienza entre las edades de 40 y 70 años, con la aparición de edad pico en la séptima década. Los cambios patológicos pueden aparecer tan pronto como tres décadas antes de la aparición de los signos clínicos.
¿Se puede prevenir?
“Por más que sea una enfermedad degenerativa e incurable, por ahora; existen cada vez más opciones terapéuticas, medicamentosas y no medicamentosas, cirugías funcionales, y otras en experimentación con las cuales se pueden controlar bastante bien las molestias causadas por la enfermedad y mejorar la calidad de vida del paciente y su entorno”, había mencionado en este medio el doctor Nicolás Evreinoff, neurnólogo.
Además, se pueden incorporar hábitos de vida saludables o realizar diferentes ejercicios para ralentizar la evolución de la enfermedad y reducir su impacto en la vida de la persona mayor:
-Ejercicios aeróbicos: como bicicleta estática, lanzamiento de pelota a ras del suelo o en el aire, o también, permanecer sentado en una silla botando la pelota hacia delante y hacia atrás, entre otros.
-Ejercicios de estiramiento: Estiramiento de tobillos, cadera, piernas, cuello o brazos.
-Ejercicios para mejorar la respiración: repetición de ejercicios de respiración profunda en los que el mayor puede estar de pie o tumbado con las manos sobre el estómago y el pecho inspirando profundamente a través de la nariz y exhalando por la boca.
-Ejercicios para el control postural y equilibrio: Mantenerse de pie con el brazo apoyado sobre el respaldo de una silla y levantar una de las piernas con la rodilla flexionada y repetir posteriormente con la otra pierna.
-Ejercicios de coordinación: caminar en zig zag, caminar hacia delante y hacia atrás, caminar lateralmente o caminar en línea recta sin alterar la postura.
-Ejercicios de desplazamiento: superar obstáculos que haya en el suelo o ejercicios acompañados de música incorporando pasos de baile para favorecer el movimiento de todo el cuerpo.
-Ejercicios de fuerza: levantar los brazos por encima de la cabeza, sentadillas con la silla, flexión plantar, levantar peso ligero o ejercicio dorsal con gomas elásticas.
Fonte: Paraguay.com

