Paraguay se suma a la tendencia global de restringir el uso de celulares en las escuelas

El uso de teléfonos celulares en las aulas vuelve a instalarse en el centro del debate educativo en Paraguay.

Un proyecto de ley presentado recientemente plantea restringir el uso de dispositivos móviles durante la jornada escolar, con el objetivo de mejorar la concentración de los estudiantes, fortalecer el proceso de aprendizaje y reducir las distracciones dentro del aula.

La iniciativa surge en un contexto internacional donde varios países ya adoptaron medidas similares para regular el uso de la tecnología en los centros educativos. Naciones como China, Corea del Sur, Francia y Países Bajos implementaron normativas que limitan o prohíben el uso de celulares durante las clases, buscando recuperar la atención de los estudiantes y fomentar una convivencia escolar más saludable.

En Paraguay, el proyecto propone que los estudiantes no utilicen teléfonos móviles durante las clases ni en otros momentos de la jornada escolar, salvo en situaciones específicas autorizadas por los docentes para fines pedagógicos. La medida apunta a generar un ambiente educativo más enfocado en el aprendizaje y menos condicionado por las distracciones digitales.

El avance de los celulares en la vida escolar

Durante la última década, los teléfonos inteligentes se convertieron en parte esencial de la vida cotidiana de niños y adolescentes. Redes sociales, plataformas de mensajería y videojuegos forman parte del día a día de muchos estudiantes, lo que inevitablemente se traslada también al entorno escolar.

Docentes y directivos de diversas instituciones educativas han manifestado su preocupación por el uso constante de celulares dentro del aula. Entre las principales dificultades mencionadas se encuentran la pérdida de atención durante las clases, el uso de redes sociales en horario escolar, la copia de tareas o evaluaciones y el aumento de situaciones de ciberacoso entre estudiantes.

Además, diversos estudios internacionales han señalado que la exposición constante a notificaciones y contenido digital puede afectar la capacidad de concentración y el rendimiento académico de los alumnos.

En este contexto, el proyecto de ley busca establecer límites claros sobre cuándo y cómo se pueden utilizar estos dispositivos dentro de las instituciones educativas.

Experiencias internacionales

La propuesta paraguaya se enmarca en una tendencia global que busca regular el uso de la tecnología en el ámbito educativo.

En Francia, por ejemplo, desde el año 2018 está prohibido el uso de teléfonos móviles en escuelas primarias y secundarias para estudiantes menores de 15 años. La medida fue impulsada por el gobierno con el argumento de que los celulares distraían a los alumnos y reducían la interacción social.

En Países Bajos, el gobierno anunció en 2023 una restricción similar que comenzó a aplicarse en 2024 en la mayoría de las escuelas secundarias. En este caso, los teléfonos están prohibidos en las aulas, salvo cuando son necesarios para actividades pedagógicas específicas.

China y Corea del Sur también han adoptado medidas para limitar el uso de dispositivos móviles en las escuelas, especialmente en los niveles de educación básica, con el objetivo de proteger la salud mental de los estudiantes y promover hábitos de estudio más saludables.

Estas políticas reflejan una preocupación creciente en diferentes sistemas educativos sobre el impacto de la tecnología en el aprendizaje.

La opinión de los especialistas

Para analizar las posibles consecuencias de esta medida, conversamos con la psicopedagoga María Fernanda López, especialista en procesos de aprendizaje y uso de tecnologías en la educación.

—¿Cómo afecta el uso constante de celulares al rendimiento académico de los estudiantes?

Según la especialista, el uso excesivo de dispositivos móviles puede interferir directamente en la capacidad de atención de los alumnos.

“Los teléfonos celulares generan múltiples estímulos al mismo tiempo: notificaciones, mensajes, redes sociales y videos. Cuando un estudiante tiene acceso permanente a su celular durante la clase, es muy difícil que mantenga la concentración durante largos periodos. Esto puede afectar su comprensión de los contenidos y, en consecuencia, su rendimiento académico”, explicó.

—¿Considera adecuada una restricción del uso de celulares en las escuelas?

Para López, establecer límites puede ser positivo, siempre que la medida esté acompañada de educación digital.

“Regular el uso del celular no significa eliminar la tecnología de las aulas. Los dispositivos también pueden ser herramientas muy útiles para el aprendizaje si se utilizan de manera adecuada. La clave está en enseñar a los estudiantes cuándo y cómo utilizar la tecnología de forma responsable”.

—¿Qué otros beneficios podría traer esta medida dentro de la escuela?

La especialista también señaló que la restricción podría favorecer la interacción social entre los estudiantes.

“Hoy vemos que muchos jóvenes pasan los recreos mirando sus teléfonos. Cuando se reduce el uso de celulares, los estudiantes vuelven a conversar, jugar y relacionarse entre ellos. Esto es muy importante para el desarrollo social y emocional”.

Debate entre padres, docentes y estudiantes

El proyecto de ley ha generado diferentes opiniones dentro de la comunidad educativa. Algunos docentes consideran que la restricción podría ayudar a mejorar el ambiente de aprendizaje y facilitar el trabajo en el aula.

Por otro lado, hay quienes sostienen que los celulares también pueden cumplir un rol educativo importante, ya que permiten acceder rápidamente a información, aplicaciones educativas y recursos digitales.

Padres y estudiantes también participan del debate. Mientras algunos apoyan la medida para reducir distracciones y promover hábitos de estudio más saludables, otros creen que lo más importante es enseñar a los jóvenes a usar la tecnología de manera responsable.

El desafío de equilibrar tecnología y educación

Más allá de la discusión legislativa, el debate pone sobre la mesa un desafío clave para los sistemas educativos actuales: cómo integrar la tecnología en el proceso de enseñanza sin que se convierta en un obstáculo para el aprendizaje.

Especialistas coinciden en que el objetivo no debería ser prohibir completamente la tecnología, sino encontrar un equilibrio entre el uso pedagógico de los dispositivos digitales y la necesidad de mantener un entorno de aprendizaje enfocado.

Mientras el proyecto de ley continúa su análisis en el ámbito legislativo, la discusión sobre el uso de celulares en las escuelas paraguayas refleja una preocupación cada vez más presente en la educación contemporánea, cómo formar estudiantes capaces de convivir con la tecnología sin depender de ella.

Fonte: Paraguay.com