Una fuerte tormenta, acompañada de granizada y un remolino de viento, azotó entre la tarde del viernes y la madrugada del sábado a las comunidades de Santa Catalina y Araujo Cue, en el distrito de Curuguaty, Departamento de Canindeyú, provocando graves pérdidas en la producción agrícola y severos daños en viviendas de familias campesinas.
El fenómeno climático, que se extendió por cerca de treinta minutos, entre la tarde del viernes y la madrugada del sábado, fue suficiente para arrasar completamente cultivos de sésamo, maíz y mandioca, principales rubros de sustento para decenas de familias de la zona.
Los productores señalaron que las plantaciones quedaron totalmente destruidas, dejando a los campesinos sin perspectivas de cosecha y sin ingresos para los próximos meses.
“Fue cuestión de minutos. Todo nuestro trabajo de meses se perdió. No quedó nada para rescatar”, relató Inocente Verá, uno de los miembros de las 70 a 80 familias de agricultores afectados, quien además pidió la urgente presencia de técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) para evaluar los daños y gestionar algún tipo de asistencia.

En la misma línea, Justina Verón, también damnificada, manifestó que la situación es desesperante para las familias.
“Dependemos de estas cosechas para comer y vender. Ahora no tenemos nada. Necesitamos ayuda para volver a empezar”, expresó.
El temporal no solo golpeó al sector productivo, sino también a las viviendas. Varias casas fueron destechadas por la fuerza del viento, dejando a familias enteras en situación de extrema vulnerabilidad.
Los pobladores aguardan la llegada de técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería y de la Secretaría de Emergencia Nacional, con la esperanza de que se realice un relevamiento oficial de los daños y se canalice algún tipo de asistencia para la recuperación de los cultivos y la reparación de las viviendas.

Asimismo, solicitan el apoyo de instituciones solidarias y autoridades locales, además de insumos agrícolas para poder reactivar la producción.
La comunidad de Santa Catalina y Araujo Cué enfrenta hoy una de las situaciones más difíciles de los últimos años, marcada por la pérdida total de sus cosechas y por hogares dañados, en medio de la incertidumbre y la espera de una respuesta concreta del Estado.
Fonte: ultima Hora

