El comandante de la Fuerza Aérea, Gral. del Aire, Julio Fullaondo habló del avance de las investigaciones en torno al avión incinerado el sábado en el predio de una estancia en Concepción. Al parecer el lugar donde fue hallada la aeronave era utilizado como pista clandestina de aterrizaje.
“El sábado recibimos la notificación de la Dinac de una señal de transmisor localizador de emergencia, que se acciona automáticamente por impacto o desaceleración brusca”, señaló a la 1000 AM.
Comentó que junto con el personal táctico de la Codi-FTC acudieron al sitio y hallaron una aeronave que se estaba quemando.
“No encontramos a los ocupantes ni a cuerpos. Próximo al lugar hallamos una pista de aterrizaje y bidones de combustibles”, detalló. Aclaró que no se hallaron bolsas con fajos de dinero ni proyectiles aunque sí unos billetes de dólares quemados.
“Todos los elementos indican que el lugar se utilizaba como pista clandestina. Nos comunicamos con la Fuerza Boliviana y la matrícula es ZP3187, una aeronave boliviana registrada que el viernes estaba volando en Bolivia de una localidad a otra. Ya está en manos de la Fiscalía”, precisó.
A su vez la fiscal Carolina Quevedo también dio su versión de los hechos y las pericias. Dijo que en el lugar hallaron la aeronave incinerada, dos relojes, dólares incinerados y cerveza.
“Cuando llegamos ayer con la policía jurisdiccional, peritos y Criminalística, un teniente se acerca y me dice: Yo encontré esto, él levantó el cargador , proyectiles, que no sé donde estaban, alteró toda la escena del crimen”, dijo a la 1000 AM.
La agente del Ministerio Público confirmó también la existencia de la pista clandestina. “Caminamos, ni 500 metros y estaba la pista clandestina, un árbol con ramas rotas. Lo que podría haber pasado es que quisieron levantar vuelo y tocó las ramas”, afirmó.
Así también mencionó que al otro lado de la pista, hallaron combustible, bidones vacíos, y además un campamento donde había víveres y colchones. “Evidentemente se usaba constantemente, por lo que se encontró”, expresó.
Fonte: La Nacion

