Cuando las temperaturas se disparan, el cuerpo trabaja más para regularse y evitar la deshidratación. En ese contexto, la comida cumple un rol fundamental ya que algunos alimentos ayudan a refrescar, hidratar y reponer minerales, mientras que otros pueden generar pesadez, malestar digestivo o favorecer la pérdida de líquidos.
Las frutas con alto contenido de agua y minerales son ideales para los días de calor intenso. Entre las más recomendadas:
• Sandía y melón: más del 90% es agua, ayudan a hidratar rápidamente
• Piña y papaya: aportan enzimas digestivas que alivian la sensación de pesadez
• Naranjas y fresas: ricas en vitamina C y antioxidantes

Además de refrescar, aportan energía ligera y favorecen la digestión.
Verduras ligeras para mantener el cuerpo fresco
Las verduras crudas o apenas cocidas ayudan a reponer líquidos y sales minerales:
• Pepino, lechuga y apio: ultra hidratantes
• Tomate: rico en potasio y licopeno
• Sopas frías: combinan hidratación con nutrientes
Son ideales en ensaladas frescas o como snacks saludables.
Para la nutricionista Julia Basulto, en días de altas temperaturas “la prioridad es elegir alimentos con mucha agua, bajos en grasa y fáciles de digerir. Comer liviano no solo evita el cansancio, sino que ayuda al cuerpo a regular mejor su temperatura”.
También recomienda acompañar frutas y verduras con agua natural o infusiones frías sin azúcar.
Alimentos que conviene evitar con calor extremo
Durante olas de calor es mejor reducir:
• Comidas fritas y muy grasosas
• Carnes pesadas en grandes porciones
• Alcohol y bebidas muy azucaradas
• Exceso de sal y ultraprocesados
Estos alimentos aumentan la sensación de calor corporal, favorecen la deshidratación y dificultan la digestión.
Lo ideal: frutas jugosas, verduras frescas, comidas ligeras y mucha agua
Lo que conviene limitar: grasas, alcohol, azúcar y platos pesados

Una alimentación fresca puede marcar la diferencia entre sentirse agotado o atravesar el calor con más energía y bienestar, finalizó la profesional.

