El susu’a: una infección frecuente que muchos no tratan a tiempo

La reciente pérdida de un joven futbolista de apenas 16 años, integrante de las divisiones formativas de Cerro Porteño y con paso por la Albirroja, volvió a poner en discusión una afección cutánea muy común en Paraguay y, al mismo tiempo, peligrosamente minimizada, el conocido susu’a.

De acuerdo con el testimonio de su hermano, Edder Zárate, el adolescente falleció a causa de una infección provocada por la bacteria Staphylococcus aureus, un microorganismo que suele vivir en la piel sin causar problemas, pero que en determinadas condiciones puede desencadenar cuadros severos.

Lo que para muchos es apenas un “grano grande” o un forúnculo molesto, en realidad puede convertirse en una puerta de entrada para infecciones profundas, con consecuencias graves cuando no se trata de manera correcta y a tiempo.

Una lesión común que no siempre es inofensiva

Desde el servicio de Infectología del Hospital Central, la doctora Stela Samaniego explicó que el susu’a es una infección que se origina en el folículo piloso, es decir, en la estructura de la piel donde nace el vello, y se extiende al tejido que lo rodea.

En muchos casos aparece como una inflamación pequeña, pero dolorosa, con enrojecimiento y aumento de temperatura local. Con el paso de los días, suele formarse una acumulación de pus que algunas personas intentan drenar por cuenta propia, una práctica que puede empeorar notablemente el cuadro.

Cuando estas lesiones se repiten con frecuencia en distintas partes del cuerpo, se habla de forunculosis, una condición asociada principalmente al Staphylococcus aureus, que se transmite fácilmente de persona a persona.

Zonas donde la bacteria suele alojarse

La especialista detalló que esta bacteria puede encontrarse de manera habitual en:

• Fosas nasales

• Axilas

• Pliegues de la piel

• Región inguinal

• Cavidad oral

Mientras la piel se mantiene sana, no suele haber complicaciones. Sin embargo, cualquier herida, raspadura o irritación facilita la entrada del germen, dando inicio a la infección.

El susu’a: una infección frecuente que muchos no tratan a tiempo

De una lesión local a un problema grave

Aunque en algunos casos el forúnculo puede drenar solo y cicatrizar, existe el riesgo de que la infección se profundice y cause celulitis, una inflamación extensa de la piel y tejidos blandos.

En situaciones más severas, la bacteria puede pasar al torrente sanguíneo y diseminarse hacia órganos vitales como:

• Pulmones, causando infecciones respiratorias

• Corazón, generando endocarditis

• Cerebro, con meningitis o abscesos

• Columna vertebral, produciendo infecciones óseas

Estos cuadros pueden ser potencialmente mortales si no se tratan de forma urgente.

El error más común: tratarlo en casa

Uno de los principales problemas es que muchas personas restan importancia al susu’a y optan por remedios caseros o por exprimir la lesión. Según los infectólogos, esta práctica favorece la propagación de la bacteria a capas más profundas de la piel y a otras zonas del cuerpo.

El tratamiento adecuado requiere antibióticos específicos, indicados por un profesional de la salud, además de una higiene rigurosa de la zona afectada.

En casos graves, incluso puede ser necesaria la administración de antibióticos por vía intravenosa.

Medidas simples que ayudan a prevenir

Entre las principales recomendaciones médicas se encuentran:

• Lavarse las manos con frecuencia, especialmente tras el contacto con superficies sucias

• No compartir toallas, ropa ni objetos personales

• Mantener una higiene corporal adecuada

• Lavar con regularidad sábanas y prendas de uso diario

• Cuidar la salud bucal

En personas con infecciones recurrentes, los médicos pueden indicar baños diarios con clorhexidina y tratamientos nasales para eliminar la bacteria.

No minimizar y consultar a tiempo

La doctora Samaniego insistió en que el control médico es fundamental, especialmente cuando los forúnculos aparecen de forma repetida o empeoran con rapidez. Solo un profesional puede evaluar la gravedad del cuadro y definir el antibiótico correcto.