La Policía Nacional detuvo este miércoles a un paraguayo en Foz de Yguazú, Brasil, en el marco del Operativo Dakovo, relacionado con el tráfico internacional de armas de fuego.
Se trata de Víctor Manuel Santos Gauto, de 34 años, de nacionalidad paraguaya, quien contaba con orden de detención nacional e internacional en el marco del Operativo Dakovo. El procedimiento fue realizado en Foz de Yguazú, Brasil, mediante un trabajo coordinado entre personal del Departamento de Interpol OCN Asunción (División Operaciones) y la Policía Federal del Brasil.
El subcomisario Osmar Ovelar, jefe de Relaciones Públicas de Interpol, manifestó en la tarde de este miércoles a NPY que el paraguayo es investigado por la Justicia brasileña por el caso Dakovo.
“Esta persona era empleado de la empresa International Auto Supply SA, que se vio involucrada en ventas de armas en el vecino país. Nuestros pares del Brasil mencionan que estas armas son proveídas para algunas facciones criminales, como el Comando Vermelho o el Primer Comando Capital (PCC)”, explicó.
De acuerdo con la investigación, la función de Santos Gauto consistía en simular ventas de armas a particulares en Paraguay para luego facilitar su desvío, facilitando la entrega y la internacionalización ilícita de este armamento hacia el territorio brasileño.
El subcomisario informó que “prácticamente se va cerrando el círculo” de las personas que tuvieron participación directa y que siguen pendientes de lo que designe la Justicia brasileña y la paraguaya.

El 5 de octubre pasado fue detenida en una vivienda de Lambaré, Departamento Central, una mujer que permanecía prófuga desde hacía tres años y se ocultaba en ese domicilio. Posteriormente, fue puesta a disposición de la Policía Brasileña.
La Operación Dakovo es un trabajo internacional contra el tráfico de armas, que estuvo a cargo de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) en el 2023.
Según la investigación, las armas que eran importadas desde Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia de forma legal al Paraguay, eran remarcadas y pasaban al Brasil a manos de facciones criminales.

Estuvieron vinculados directores y altos jefes de la Dirección de Material Bélico (Dimabel), funcionarios públicos, cambistas y empresarios.
Se estima que 43.000 armas fueron introducidas al mercado ilegal, negocio que generó alrededor de USD 240 millones.
Fonte: Ultima Hora

