Acuerdo UE–Mercosur: qué puede ganarParaguay frente al escenario actual

La aprobación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abre para Paraguay
un escenario que va mucho más allá de lo diplomático, señalan desde el Ministerio de
Relaciones Exteriores (MRE). Ya que en términos de negocios, el entendimiento
redefine el acceso a mercados, las reglas de juego y el potencial de crecimiento de
sectores clave de la economía nacional.

Hasta ahora, Paraguay accedía al mercado europeo de manera limitada y
fragmentada, con aranceles elevados en productos sensibles, cupos reducidos y
barreras técnicas que restaban competitividad. La relación comercial existía, pero con
techo bajo, ya que exportar era posible, pero escalar resultaba difícil.

Con el acuerdo, el país pasa a integrarse a un mercado de cerca de 800 millones de
consumidores, con mayor previsibilidad normativa y mejores condiciones de acceso,
según el MRE. Sectores como la carne bovina, la soja y sus derivados, el arroz, el
azúcar, los biocombustibles y las manufacturas de origen agroindustrial obtienen
una ventaja concreta frente a competidores extrazona, gracias a la reducción de
aranceles y a reglas claras de largo plazo.

Desde el frente de las inversiones, el presidente Santiago Peña destacó en su cuenta
de X que el acuerdo “fortalece el acceso preferencial de nuestros productos,
impulsa la radicación de inversiones, promueve la transferencia de tecnología y
brinda reglas claras y previsibles para el comercio”. Antes, Paraguay competía por
capitales mostrando estabilidad macroeconómica y costos competitivos, pero
con acceso externo limitado. Ahora, puede posicionarse como plataforma productiva
con entrada preferencial a uno de los mercados más sofisticados del mundo, un
diferencial clave para atraer inversiones industriales, logísticas y de servicios con
enfoque exportador.

Punto de inflexión

En el plano institucional, el acuerdo también marca un punto de inflexión. El
canciller Rubén Ramírez Lezcano subrayó que se respetan plenamente la
Constitución Nacional y los sistemas de certificación paraguayos, lo que permite
avanzar sin ceder soberanía regulatoria. Al mismo tiempo, el pilar de cooperación con
Europa impulsa mejoras en trazabilidad, calidad, sostenibilidad y gobernanza,
estándares que hoy ya son sinónimo de competitividad global.

Las proyecciones también muestran el impacto bilateral. Según estimaciones de la
propia UE, las exportaciones europeas al Mercosur crecerían un 39 %, mientras
que las exportaciones del bloque sudamericano aumentarían un 17 %.

En síntesis, sin acuerdo, Paraguay seguiría exportando, pero con un crecimiento
acotado. Con el acuerdo, se amplía el mercado, se elevan los estándares y se
atrae inversión de mayor calidad. El país gana escala, previsibilidad y visibilidad. El
desafío y la oportunidad estará en que el sector productivo llegue preparado para
responder a las exigencias del mercado europeo

Fonte: La Nacion