¿Besar a los niños en la boca es inofensivo? Especialistas analizan los riesgos y el impacto emocional

Las muestras de afecto hacia los hijos forman parte esencial del vínculo familiar. Sin embargo, algunas prácticas cotidianas han comenzado a ser objeto de debate entre profesionales de la salud. Una imagen difundida recientemente en redes sociales por la ex Miss Paraguay Nadia Ferreira, en la que aparece besando a su hijo en la boca, generó una ola de comentarios y abrió nuevamente la discusión sobre si este gesto representa o no un riesgo para los niños.

A partir de la repercusión pública del caso, médicos y especialistas en salud infantil salieron a ofrecer su postura, subrayando la necesidad de analizar este tipo de conductas desde una mirada sanitaria y psicológica.

La advertencia desde la pediatría: un sistema inmunológico en formación

El pediatra Robert Núñez se pronunció sobre el tema y explicó que los niños pequeños aún no cuentan con defensas completamente desarrolladas. Esta situación los vuelve más propensos a contraer infecciones que, en adultos, podrían no representar mayores complicaciones.

“El organismo infantil está en pleno proceso de aprendizaje inmunológico. Cualquier exposición innecesaria a virus o bacterias puede derivar en cuadros clínicos evitables”, señaló el especialista, al tiempo de remarcar que el contacto directo boca a boca facilita la transmisión de microorganismos.

La boca como vía de entrada de virus y bacterias

Según explicó Núñez, la cavidad bucal funciona como un punto de contacto permanente con el exterior. A lo largo del día, la boca acumula bacterias, virus y hongos, incluso en personas que aparentan gozar de buena salud. Caries, gingivitis, herpes labial y otras afecciones pueden transmitirse sin que el portador presente síntomas visibles.

El pediatra aclaró que, si bien el contacto con ciertos gérmenes ayuda al cuerpo a generar defensas, en los niños este proceso todavía no está completamente desarrollado. “Las vacunas fortalecen el sistema inmunológico, pero el exceso de exposición diaria puede convertirse en un factor de riesgo”, indicó.

El rol de las figuras públicas y la imitación social

Otro punto destacado por el profesional fue la influencia que ejercen las celebridades y creadores de contenido en la conducta social. Núñez advirtió que muchas familias replican acciones observadas en redes sociales sin evaluar las condiciones particulares de cada niño.

“No todas las personas tienen la misma salud bucal ni las mismas defensas. Lo que puede no generar consecuencias en un adulto, sí podría afectar a un niño”, sostuvo, llamando a una mayor responsabilidad al momento de compartir imágenes relacionadas con la crianza.

Alternativas seguras para expresar cariño

Lejos de desaconsejar el afecto, el especialista aclaró que el problema no radica en demostrar amor, sino en la forma de hacerlo. Recomendó reemplazar el beso en la boca por gestos igualmente afectivos, como abrazos, caricias o besos en las mejillas y la frente.

Estas alternativas permiten fortalecer el vínculo emocional sin exponer a los niños a riesgos innecesarios para su salud física.

Posibles efectos en el desarrollo emocional

Además del aspecto médico, Núñez mencionó que este tipo de prácticas podría tener consecuencias en el desarrollo emocional de los niños. Explicó que los hábitos adquiridos en la infancia influyen directamente en la construcción de límites personales.

“Las conductas repetidas desde temprana edad se normalizan. Cuando el niño crece, ese tipo de contacto puede generar confusión sobre qué muestras de afecto son apropiadas”

Dr Robert Núñez.

La mirada desde la psicología infantil

A esta postura se sumó la psicóloga infantil Laura Benítez, quien coincidió en la importancia de establecer límites claros desde los primeros años de vida. Según explicó, los niños aprenden a reconocer su cuerpo y el de los demás a partir de las experiencias cotidianas.

“Enseñar formas adecuadas de afecto contribuye al desarrollo de una autoestima sana y al respeto por el propio cuerpo. No se trata de prohibir el cariño, sino de educar en el cuidado y la protección”, señaló la especialista.

Benítez añadió que diferenciar los tipos de contacto ayuda a prevenir situaciones de incomodidad o confusión en etapas posteriores del crecimiento.

Un llamado al afecto responsable

Ambos profesionales coincidieron en que el cariño es fundamental para el desarrollo integral de los niños, pero remarcaron que debe ejercerse de manera consciente y responsable. La salud física, emocional y psicológica de los menores debe ser siempre una prioridad.

Fonte: Paraguay.com