La flota de aviones adquirida a la brasileña Embraer estará finalmente disponible en los próximos días. Paraguay ya había recibido en junio del año pasado cuatro aviones y restan dos más.
Para las próximas semanas está prevista la llegada al país de los dos aviones Super Tucano que quedaron en espera, tras el arribo de cuatro máquinas del mismo modelo en junio pasado.
La compra fue considerada por el presidente de la República, Santiago Peña, como “un hito en la inversión en defensa y seguridad después de 38 años”, ya que la última vez que Paraguay compró naves Tucano a Brasil fue en 1987.
Se trata de una máquina que cuenta con paneles de instrumentos digitales con dos pantallas multifuncionales de cristal líquido a color y una pequeña pantalla, además de un paquete sintético que amplía las capacidades de formación a bordo.
El avión posee, además, lanzadores de bengalas, escudos externos, telémetro láser e incluso la capacidad de emplear bombas guiadas por láser, cámara que brinda imágenes convencionales y térmicas, y gafas de visión nocturna.
La flota utilizará armas convencionales y se adquirieron 12 lanzadores para siete cohetes LAU-32 de 70 mm, al igual que bombas de uso general.
Las aeronaves cuentan con apoyo logístico, repuestos y mantenimiento programado, además de estaciones para la planificación de misiones, instrucciones y de briefing, que forman parte del contrato.
Radares.
No obstante, el pleno funcionamiento de estas máquinas aún sigue dependiendo del funcionamiento de los radares adquiridos de los Estados Unidos hace algunos meses.
El ministro de Defensa reconoció que los radares no estaban disponibles inmediatamente al momento del contrato, pues requieren instalación en los lugares definidos en el acuerdo, lo que incluye tiempo de logística y montaje.
Interceptación. Los aviones Super Tucano entraron en acción el pasado 3 de febrero. En aquella oportunidad, la Fuerza Aérea Paraguaya interceptó una aeronave volando a baja altitud y sin autorización en el espacio aéreo del Departamento de Concepción.
La detección se produjo alrededor de las 13:45 local, cuando un radar identificó el tráfico irregular dentro del espacio aéreo paraguayo. Tras identificar a la aeronave, se envió un Embraer A-29 Super Tucano de la Fuerza Aérea Paraguaya para interceptarla.
No obstante, la aeronave huyó hacia Bolivia.
De hecho, la misión principal de estos cazas es la vigilancia del espacio aéreo contra aeronaves en vuelos ilegales, asistencia en vuelo y patrullaje. En un segundo plano, realizarán ataques, apoyo aéreo cercano y reconocimiento.
Aunque, sin una ley de derribo, es casi imposible que se realicen ataques, se sostiene.
Fonte: ultima Hora

