Desde esta semana en Paraguay quedó promulgada la Ley 7513/25 que entierra el concepto de que los animales son “cosas” y pasa a ser considerados como “seres sintientes”, marcando un hito jurídico para la historia del país. Al reconocer que el animal siente, el daño se considera irreparable elevando las multas y penas de cárcel.
La Dirección Nacional de Defensa Animal celebró la promulgación de esta nueva ley que eleva el estatus de los animales y que los declara seres sintientes dentro del territorio paraguayo. “Reconocer la sintiencia no es humanizar a los animales, es sensibilizar a los humanos. El dolor no conoce especies”, indicaron.
La nueva ley dicta que: “Se reconoce que los animales no son objetos de propiedad, sino seres sintientes: individuos con un sistema nervioso complejo capaz de procesar no solo el dolor físico, sino el sufrimiento emocional, el miedo y el estrés”.

Vida libre sin miedo
Aclara que los peluditos y animales de todo tipo tienen derecho a una vida libre de miedo, por la que quedan prohibidas las prácticas que generen terror o ansiedad prolongada, aunque no haya daño físico.
Esta ley admite que los animales poseen conciencia de sí mismos y su entorno, además, de que su bienestar es un derecho protegido, no un acto de caridad. “El “malestar significativo” (angustia, tristeza o soledad extrema) ahora es prueba suficiente para condenar, sin necesidad de heridas visibles”.
Elevan multas y sanciones
Desde Bienestar Animal resaltaron que el impacto de esta ley incluye la elevación de multas y sanciones contra aquellos que la violen. De la multa a la cárcel: Al reconocer que el animal siente, el daño se considera irreparable, elevando las penas hasta los 6 años de cárcel. Crueldad: Castigo máximo a la tortura o muerte por ensañamiento contra un sistema nervioso vivo. Abandono: Falta grave, pues se reconoce la angustia que causa el desamparo.

Fonte: La Nacion

