La reciente orden de prisión preventiva dispuesta contra el expresidente Santiago Peña Palacios lo convierte en el tercer exmandatario de la era democrática paraguaya en quedar privado de su libertad por causas derivadas de delitos comunes, un fenómeno sin precedentes previos a la transición política del país.
Así lo detalló el historiador Fabián Chamorro a través de sus redes sociales, donde analizó el contexto histórico de las detenciones a exjefes de Estado en Paraguay.
Según detalló el especialista, el primer antecedente bajo esta categoría fue el de Raúl Cubas Grau, quien permaneció recluido entre febrero y septiembre de 2002 en la Primera División de Infantería tras su retorno del exilio por las causas vinculadas al Marzo Paraguayo, contando posteriormente con arresto domiciliario hasta resolver su situación procesal.
El segundo caso correspondió a Luis Ángel González Macchi, quien en diciembre de 2006 cumplió 25 días de prisión en la Escolta Presidencial en el marco de una causa por enriquecimiento ilícito, etapa tras la cual también obtuvo la prisión domiciliaria provisional hasta dirimir su proceso judicial.
A estos episodios se suma la situación procesal de Juan Carlos Wasmosy, quien fue condenado en primera instancia pero logró evitar el ingreso efectivo a prisión.
Chamorro enfatizó que, desde 1870 hasta la caída del régimen de Alfredo Stroessner, las privaciones de libertad dictadas contra antiguos mandatarios obedecieron de forma exclusiva a motivos y conflictos de índole política.
Los tres casos recientes responden a imputaciones por delitos comunes, por lo que el traslado de los procesados a unidades militares responde estrictamente a protocolos de seguridad.
El historiador advirtió que el escenario judicial en desarrollo continuará generando repercusiones y no descartó la aparición de nuevos procesados dentro del entorno del poder en los próximos días.
Fonte: Hoy

