Peña llega a mitad de su mandato y pone a ministro al frente del Gabinete

El presidente dijo a sus ministros que se vienen desafíos más grandes y anunció a Javier Giménez como jefe de Gabinete. Omitió la crisis de la Caja Fiscal. Criticó la comunicación de sus ministros.

El presidente Santiago Peña marcó el inicio de la segunda mitad de su Gobierno, que se cumplió el 15 de febrero, como un momento simbólico en el que empieza una nueva etapa que apunta a “cosechar”, tras 30 meses de “siembra” en un terreno destruido en periodos anteriores. Así lo señaló ayer durante la reunión del Consejo de Ministros en el Palacio de López.

Los objetivos de los próximos 30 meses restantes hasta el 15 de agosto del 2028 serán más ambiciosos y por ese motivo añadió un nuevo elemento a su estructura de trabajo, que es la visión de Javier Giménez, ahora ex ministro de Industria y Comercio, a quien anunció como jefe de Gabinete Civil de la Presidencia. Este cargo estaba desocupado hace un año y medio.

Se espera que el lunes sea confirmado en su reemplazo en el Ministerio de Industria el actual viceministro Marco Riquelme.

Para Peña, todas las reformas hasta este punto fueron solo sentar bases. El presidente impulsó proyectos controversiales como Hambre Cero, que universalizó la alimentación escolar; el Registro Único Nacional, referente al ordenamiento de la propiedad privada; la creación de la Superintendencia de Pensiones; Ley Orgánica de la Policía; control de armas; Tekoporã, de adultos mayores; Che Róga Porã, de acceso a la vivienda.

También leyes económicas como maquila, inversión extranjera, ensamblaje o mipymes. Recientemente, se anunció el financiamiento del tren de cercanías mediante créditos de Emiratos Árabes Unidos y anteriormente se firmó con Singapur el acuerdo de créditos de carbono, y con Brasil, el acuerdo sobre la tarifa de Itaipú. Peña insistió en que la salud es su tema pendiente y no hizo ninguna alusión a la reforma de la Caja Fiscal, que tiene alta resistencia, sobre todo del sector docente, por el recorte de beneficios en el sistema jubilatorio, y ya generó también la solicitud masiva de retiro de policías y magistrados. Se trata de una de las crisis más grandes de su Gobierno y se espera que el proyecto sea tratado en su segunda instancia, el Senado, el 25 de marzo. La característica más propia del Gobierno de Peña es su política exterior, alineada a Estados Unidos, pero con una intensa agenda de posicionamiento del país en foros y mercados internacionales, principalmente el asiático, apesar de no tener relaciones con China.

Comunicación. Peña hizo una crítica a su Gabinete porque a pesar de los “reiterados pedidos, solo un pequeño grupo de ministros está siempre hablando con la prensa, con medios del interior; comunicar cuando aún tenemos que pedir perdón, reconocer que falta mucho”, lanzó.

Desafío. El presidente dejó claro que su desafío en esta etapa serán las elecciones, tras la presentación de candidaturas. “El calendario electoral empieza a ocupar con mayor insistencia la agenda pública. Tenemos que ser conscientes de que la discusión pública, la discusión política, va a estar también condicionada por la discusión electoral”, recalcó.

Finalmente, Peña volvió a decir a sus ministros que se retiren si no se sienten capaces. Insistió en que se vienen desafíos más grandes, como imaginar al Paraguay en el 2050 y duplicar el tamaño de su economía en 10 años

Fonte: Ultima Hora