Con la llegada del nuevo ciclo escolar, miles de niños vuelven a compartir aulas, juegos y actividades grupales. Este reencuentro tan esperado también trae consigo una situación que preocupa año tras año a padres y docentes, la propagación de piojos, un problema común en la etapa escolar.
El contacto cercano entre los alumnos facilita la transmisión de estos parásitos, especialmente en los primeros meses de clases, cuando se intensifican las actividades recreativas y los grupos aún no han retomado rutinas de prevención e higiene.
Señales de alerta que no deben ignorarse
Los especialistas en pediatría coinciden en que la detección temprana es clave para evitar complicaciones. El doctor Robert Núñez, pediatra, señaló que el síntoma más frecuente es la picazón constante en la cabeza, que puede generar heridas por rascado excesivo.

Además de la comezón, algunos niños pueden presentar enrojecimiento, pequeñas lesiones e incluso infecciones en el cuero cabelludo si no se actúa a tiempo. Por ello, se recomienda revisar el cabello con frecuencia, especialmente detrás de las orejas y en la nuca, zonas donde suelen alojarse los piojos y sus liendres.
Tratamientos accesibles y efectivos
En el mercado existen diversas alternativas para eliminar los piojos de forma segura tanto en niñas como en niños. Entre las opciones más utilizadas se encuentran los peines especiales de dientes finos, que permiten retirar manualmente los parásitos y sus huevos, con precios que rondan los 12.000 guaraníes.
Asimismo, se ofrecen champús y lociones antipiojos desde aproximadamente 25.000 guaraníes, diseñados para combatir la infestación sin dañar el cuero cabelludo. Los médicos aconsejan seguir correctamente las indicaciones del producto para asegurar su efectividad.
La importancia de la prevención en el hogar y la escuela
Más allá del tratamiento, la prevención cumple un rol fundamental. Los pediatras sugieren enseñar a los niños a no compartir peines, gorras, auriculares o toallas, ya que estos objetos pueden facilitar el contagio.
También se recomienda mantener el cabello limpio y, en lo posible, recogido en el caso de las niñas, lo que disminuye el contacto directo. En el ámbito escolar, la comunicación entre padres y docentes es clave para alertar sobre posibles casos y evitar brotes mayores.
Un cuidado constante durante todo el año
Aunque los piojos suelen asociarse principalmente con el inicio de clases, los especialistas aclaran que pueden aparecer en cualquier momento del año. Por ello, el control periódico del cuero cabelludo debe convertirse en un hábito familiar.
La atención temprana, el uso adecuado de tratamientos y las medidas preventivas permiten mantener a los niños saludables y evitar molestias innecesarias, asegurando un regreso a clases tranquilo y sin preocupaciones.
Fonte: Paraguay.com

